domingo, 16 de mayo de 2010

62 años de amor

Por diversas razones vemos hoy día un número alto de divorcios, muchos de ellos dentro de los primeros 5 años de matrimonio y otro tanto después de 20 años compartidos. En Italia, las estadísticas revelan que se produce un divorcio cada cuatro minutos. Algunos especialistas dicen que los matrimonios que se fundamentan sólo en el amor erótico, al pasar la intensidad de la pasión, la relación es de alto riesgo, pues no hay otros vínculos y comienzan a identificar características en la pareja que no correspondena las deseadas.
No es esta la historia de Julita y Pedro Octavio (mis padres). Habría que preguntarles cuál es el secreto para permanecer 62 años casados y amándose. Si, leyó bien, 62 años.
Se hicieron novios en el año 1946, dos chicos hermosos como podrán ver en la foto y el 14 de Mayo de 1948 se lanzaron al agua civil, al día siguiente fue el acto religioso y desde allí han pasado estos 62 años llenos de amor, pasión, solidaridad, respeto, complicidad, cooperación, comprensión, trabajo, tolerancia y pare usted de contar cuantos elementos más se necesitan para poder llevar una vida en pareja de manera armoniosa y feliz por tan largo tiempo.






Así los he visto, como una pareja que, a pesar de las diferencias y dificultades, siempre se han mantenido unidos y formaron una familia con amor y valores. Son ejemplo viviente de que sí se puede convivir por muchosssss años y ser felices.
Celebramos sus 50 años de casados como un gran evento familiar, pues como hemos visto a nuestro alrededor, no es fácil alcanzar ese tiempo de convivencia. En esa oportunidad, celebró con nosotros otra pareja digna de imitar, mis tios Mario Y Oladys, quienes también lograron cumplir 50 años de hermosa relación, en la que se mantuvo en todo momento el respeto y el amor. Le he escuchado decir a mi tio que si volviera a nacer se casaría de nuevo con la misma mujer.




Quizás la herencia viene de mis abuelos paternos que tuvieron 67 años de casados y 6 de novios, otra pareja que tuvo el secreto tan ansiado por otros que quisieran llegar a viejitos con ese compañero(a) que sabe, sin que el otro hable, lo que piensa o le pasa en un momento determinado.




Tuvimos la dicha de celebrar los 60 años de mis padres y fue hermoso compartir con los seres queridos (hijos, nietos, bisnieto, novios (a), amigos cercanos) tan importante momento, así como escuchar una hermosa historia de familia escrita por mi hermana, un brinis dirigido por mi hermano y un recorrido fotográfico que preparé yo y que nos hizo viajar desde sus inicios amorosos en Cuba hasta ese momento.


Mis padres, los verdaderos protagonistas de este artículo, tienen 83 y 84 años, y dejan ver su complicidad en la mirada, su necesidad uno del otro, el valor de la compañía a estas alturas de la vida y un erotismo evidente en cada gesto. Pues creo, que sin haber una receta bien proporcionada para correr con la dicha de mantenerse juntos y en armonía por tanto tiempo y formar una familia tan linda como la que tenemos, el erotismo, que nunca se ha perdido, ha estado acompañado siempre de otros elementos en el proyecto de vida conjunta que emprendieron en el año 1948, en el cual seguramente la tolerancia es uno de los ingredientes fundamentales para no salir corriendo en la primera o múltiples desavenecias.
Algo me queda claro con estos ejemplos de amor, el matrimonio es el estado ideal para un hombre y una mujer, es un compromiso de vida que permite crecer juntos, apoyarse, comerse las maduras pero también las verdes con ese hombro al lado que te ofrece apoyo incondicional.
Estoy muy orgullosa de ustedes papá y mamá, y agradecida con la vida y con Dios por haberme permitido nacer de su unión amorosa y disfrutarlos por un largo tiempo que aún no termina.
FELIZ ANIVERSARIO 62


sábado, 1 de mayo de 2010

Otra pudo ser la historia

Quizás es casualidad o tal vez premonición, o una preocupación natural que estaba en mí, pues tanto yo como mis seres queridos transitamos por las guillotinas ocultas de las que hablé en mi artículo anterior publicado el 29 de Abril de 2010. Y ¡zas! nos tocó. Mi hijo regresaba de una hermosa celebración, en un estado de sobriedad que pude comprobar y un abusador e irresponsable chofer de inmensa gandola le cerró la vía para evitar el borde de una construcción que realizan para ampliar la Intercomunal de Cabudare-Barquisimeto a la altura del conocido restaurante de comida rápida Mc. Donald’s. Para estos arreglos rompieron las aceras y realizaron una excavación que tiene aproximadamente 70cm de profundidad y las señalizaciones que colocaron en la orilla son unos flacos tubos amarillo pálido.
Pues al verse encerrado por un vehículo muuuuchoooo más grande que el suyo, mi hijo golpeó contra la isla y perdió el control de su carro quedando en dos ruedas, al posarse de nuevo el carro sobre la calle y con vida propia, cayó en la zanja que mencioné anteriormente haciendo piruetas hasta que una pared lo detuvo. Un ángel de la guarda lo protegió, pues la gandola no lo golpeó directamente, no iba a exceso de velocidad puesto que no dejó marcas en el asfalto y no venían carros detrás de él. Gracias a Dios, podemos hoy contar el evento con la alegría de que ni un rasguño tuvo y los daños materiales (obvios en las fotos anexas) en algún momento se solucionan. Otra pudo ser la historia.



A este cuento real hay que anexarle otra realidad triste de nuestro país, el abusivo e injusto trato oficial. De víctima pasó a victimario. Le detuvieron el carro, pues sin prueba de alcoholímetro ni videos para observar la velocidad fue acusado de tales conductas infractoras, y quien pudo haber sido lastimado o asesinado por un irresponsable y una construcción sin la protección adecuada le tocó pasar por desagradables trámites en la inspectoría y pagar una enorme suma de dinero en multa y otros “HONORARIOS”.



Lástima contarnos en las estadísticas que poco toman en cuenta los entes oficiales, solo que con un saldo felizmente positivo.

jueves, 29 de abril de 2010

Guillotinas de asfalto.

Por diversas razones con frecuencia viajo a diferentes lugares de Venezuela (el amor, la familia, distracción o diligencias) y casi siempre lo hago por carreteras, pues además de permitirme disfrutar de los bellísimos paisajes que tenemos en nuestro país, el costo de los pasajes aéreos se ha hecho inalcanzable para el ciudadano común.
Nosotros, a diferencia de otros países suramericanos, tenemos una red vial importante y podemos trasladarnos por autopistas y carreteras a diferentes lugares de nuestro territorio nacional tomando diversas direcciones. Y perdonen que insista, son innumerables los paisajes hermosos y variados que conseguimos en cualquier recorrido.
El Cuerpo Técnico de Vigilancia de Tránsito y Transporte Terrestre (CTVTTT) cataloga como la quinta causa de muerte en el país las ocurridas por accidentes de tránsito, en los primeros lugares, según el Ministerio de Salud, están las enfermedades cardiovasculares, cáncer, suicidios y diabetes. Suena realmente terrible, pues un gran número de los fallecidos oscilan entre los 15 y 44 años y estas muertes o las lesiones sufridas en accidentes de tránsito causan problemas psicológicos, afectan a las familias, dejan niños huérfanos, entre otras consecuencias que indudablemente acarrean un problema social. Por otra parte, se estiman pérdidas materiales de 600 millones de dólares.
Según el CTVTTT, el 96% de los accidentes ocurren por fallas humanas del conductor o peatón y las prioriza en el siguiente orden:
1. Imprudencia al conducir
2. Exceso de velocidad
3. Ingesta de alcohol o drogas
4. Deficiencias en las vías
5. Fallas mecánicas de los vehículos
El 4% restante ¿a qué causa se lo adjudicarán?
Definitivamente las cinco razones listadas son responsabilidad de las personas, y no dudo de la experticia de los encargados de ordenarlas de esa forma, sin embargo considero que se le está dando poco protagonismo al mal estado de nuestras carreteras y autopistas.
Pese a las riquezas y ese desarrollo vial que otrora veníamos logrando, el deterioro de las autopistas y carreteras es importante, a tal punto que de manera empírica, me atrevo a afirmar que gran número de los accidentes de tránsito son ocasionados por las deficiencias de la vialidad.
Los huecos en el asfalto que llegan a ser de gran magnitud y en muchos casos muy seguidos unos de otros son una sorpresa desagradable para cualquier conductor, más aún cuando le toca transitar de noche. Pero en cualquiera de los casos, ofrecen un obstáculo incómodo y peligroso, retrasan al viajero, lastiman los autos, induce a choferes irresponsables, en la mayoría de los casos con vehículos grandes, a apoderarse de la mejor parte de la vía provocando que otros carros se salgan de ella. Caer sorpresivamente en uno de estos cráteres puede ocasionar un terrible volcamiento con consecuencias lamentables. No son inventos, algunos ejemplos son las profundidades continuas en la carretera entre Valle de la Pascua y Santa María de Ipire, el trecho entre Dos Caminos y Tinaco, entre otros. Cualquier similitud con la Luna es pura coincidencia.
Pero no es solo lo irregular del asfalto, en muchas carreteras las señalizaciones están ausentes en su totalidad. Me refiero especialmente al rayado, ojos de gato, iluminación. En la autopista regional del centro, en la zona de Paracotos hay un ejemplo claro de ello, lo cual ocasiona una pésima visibilidad nocturna así como la falta de orientación y esto tiene, al menos, dos años de esa manera.
Otro problema que no puedo dejar de mencionar es la ineficiencia traducida en la demora que presentan generalmente las reparaciones que realizan en las carreteras. Raspan el asfalto para repavimentar y es dejado así por meses (pueden ser hasta años) causando inestabilidad a los vehículos y por supuesto la carencia del rayado e iluminación de la calzada con los ojos de gato.
Todas estas irregularidades de la vialidad las he experimentado y al hacerlo, siempre en mi mente surge la preocupación de cuán peligroso es transitar por esas guillotinas ocultas que no entran en las estadísticas reales de los tantos accidentes de tránsito que ocurren en nuestro país.
Ojalá asignemos a empresas responsables la construcción y reparación de la vialidad del país, se inviertan los recursos necesarios, se supervisen las obras honestamente y no se desvíen los recursos para que podamos disfrutar de manera segura nuestro hermoso país.

De nuevo aquí!!


La creación de este espacio tiene su motivación en compartir reflexiones personales y pasiones fuera del ámbito académico en el que me desenvuelvo. Lo tenía abandonado por las tantas actividades que me toca enfrentar, pero aquí estoy de nuevo y trataré de estar con más regularidad.

lunes, 12 de octubre de 2009

Delicias de Lilianita




Quiero comenzar este compartir de experiencias gastronómicas aclarando al lector que no soy chef, ni cocinera profesional, que a lo largo de mi vida no he realizado ningún curso de cocina, sólo tengo el gusto familiar y personal de cocinar y he ido aprendiendo de abuelas, madre, tía y amigas distintas recetas y trucos para realizar platos que provoquen chuparse los dedos. Mi gusto por la cocina comenzó pasados los 25 años y se ha nutrido por la práctica, el ensayo y error, y las buenas recetas heredadas de la familia y las amigas. Pienso que cocinar es un acto de amor, disfruto inmensamente de complacer el paladar de mi familia. Los comentarios de mi hijo son halagadores: “mi mamá hace esto o aquello como nadie”, aunque los hijos son el comensal natural y de alguna manera están acostumbrados a nuestra sazón, siempre es un placer saber que les gusta lo que una prepara. Escuchar a sobrinos decir: “¿tía, que prepararás especial para el Domingo, qué habrá de postre?” y verles la cara de satisfacción al degustarlo es motivación para próxima edición. Bien conocido es el dicho que reza: el amor entra por la cocina, y no se si funciona siempre, pero me encanta prepararle a mi amor algo rico para sorprenderle, que estimule su paladar y disfrute al máximo. Realmente se siente una alegría particular cuando se prepara algo en la cocina y las personas a las que se lo dedicas alcanzan un nivel de placer que se les nota a flor de piel. Me gusta tanto la cocina que cuando termine mis estudios doctorales ocuparé gran parte de mi tiempo en cocinar delicias para mi gente.

Eso si, quiero hacer una aclaratoria, la cocina de todos los días, corriendo para cumplir con las responsabilidades laborales y todas las otras de la casa, familia y más, no tiene nada de gratificante, es por el contrario una tarea estresante que puede llevar al rechazo por la cocina a cualquier mujer trabajadora.
Compartiré mis más ricas recetas, con truquitos y anécdotas, desde el lenguaje sencillo de una aficionada y comenzaré por presentarles un plato cubano, para hacerle honor a mis raíces.
El uso de las caraotas (frijoles) en Cuba se remonta a tiempos anteriores a la llegada de los españoles. Una mezcla particular de arroz y caraotas negras o rojas genera una delicia que llamamos congrís o congrí (con las rojas) o moros y cristianos (con las negras). Según la familia y las vivencias terminamos diciendo congrís para cualquiera de los casos y agregando unos u otros ingredientes para darle el toque familiar. En mi familia estamos pendientes de que quede bien negrito el arroz, lo cual depende especialmente de la calidad del frigol. Debe estar tierno y se debe utilizar una cantidad adecuada para que tiña el arroz.
La mezcla revuelta y cocinada del arroz blanco con los frijoles negros es de tradición africana, pero el nombre congrí proviene de Haití, donde se llama a los frijoles kongo, y al arroz ri, por lo que en lengua creole congrí quiere decir frijoles congos cocinados con arroz. Al igual que en la confección de la hallaca, el mejor congrís lo hace mi mamá.
Este plato puede acompañar diferentes carnes, como el picadillo, el tasajo o el puerco. El pescado no está en general en la selección de un cubano, a pesar de ser una isla rodeada con aguas ricas en peces, se prefieren las carnes de cerdo y res, tradición heredada de España en particular de los pueblos castellano, manchego y extremeño. En esta ocasión lo haremos con el puerco o lechón horneado y la cremosa yuca con mojo cubano, toda una delicia para el paladar.

CONGRÍS
(6 personas)
Ingredientes
2 tazas de arroz, ¼ kg de caraotas negras
1 cebolla mediana, 1 pimentón rojo-verde mediano, 1 pimentón rojo, 3 dientes grandes de ajo, 80 gr de tocineta, orégano en hojas, comino en polvo, 2 hojas de laurel, aceite de oliva, aceite de maíz, sal.
Preparación
Coloque en remojo las caraotas negras con 12 horas de anticipación. Sin botarles el agua del remojo cocínelas hasta que estén blanditas pero que no se deshagan. Corte en trocitos pequeñitos la tocineta y colóquela a fuego lento en el aceite hasta que bote la grasa y esté tostadita. Agregue la cebolla, el pimentón y los ajos cortados en cuadritos, cuando estén algo cristalizados añada los condimentos secos y luego vierta esta mezcla en las caraotas colocándolas a hervir por un lapso de media hora aproximadamente. Añada el arroz crudo a las caraotas aliñadas y ponga el fuego bajo, cuando seque el caldo coloque el pimentón rojo cortado en cuatro trozos encima de la preparación y rocíe con el aceite de oliva, tape hasta que el arroz esté totalmente cocido.

LECHÓN
Ingredientes
Un trozo te pernil de aproximadamente 2 ½ kg, caza y media de ajos, limón o naranja agria (cajera), orégano, comino, sal.
Preparación
Adobe la pieza de cochino el día anterior, con los ajos machacados, sal, un toque de orégano y comino, el jugo de limón o de la naranja agria. No perfore la carne, solo frótela con el adobo varias veces antes de la cocción. Gradúe el horno a temperatura media y en una bandeja coloque la pieza tapada con papel aluminio hasta que al punzarla no salga mucho líquido. En ese momento destape y deje dentro del horno hasta que dore.

MOJO
Ingredientes
2 cabezas de ajos, ½ taza de jugo de limón, ¾ taza de aceite de maíz, sal.
Preparación
Machaque el ajo en un mortero con una pizca de sal hasta que esté bien desbaratado, agregue el jugo de limón. Coloque en el fuego un sartén con el aceite y cuando esté bien caliente viértalo poco a poco sobre la mezcla de ajo y limón.
Ponga a hervir yuca con un toque de sal.

Tenemos todo listo para servir un plato infaltable en una mesa cubana, sobre todo en tiempos de Navidad, incluso reclamado por nuestros hijos venezolanos. Y si le ha colocado pasión y amor en la elaboración, seguro tendrá el ingrediente mágico para lograr el toque particular de satisfacción en los comensales.

¿Para qué mi blog?


Quiero compartir en este blog, como bien señalo en el título, de todo un poco. Experiencias educativas de mi área de trabajo, aspectos relacionados con el doctorado que realizo, temas de cocina, comentarios curiosos, paseos, entre cualquier otra cosa que se me ocurra expresar por este medio de comunicación maravilloso que es el internet.

Me gustaría recibir tus comentarios constructivos, así que al leerme, tómate tu tiempo y comenta mis artículos.